martes, 11 de noviembre de 2008

Los problemas a los que hoy día se enfrenta la humanidad son tan complejos y de tal envergadura, que desaniman a cualquiera.
Las fuerzas constructivas y la sociedad como tal han ensayado diversas soluciones para reducir el impacto de las burbujas financieras, así como para reducir la pobreza, el terrorismo, el narcotráfico, el contrabando y en especial el tráfico de armamentos, la corrupción, los fraudes, los sobornos y los peajes ilegales, la especulación, los llamados delitos comunes, etcétera, etcétera. Si bien hay que reconocer que se han realizado algunos avances y que de vez en cuando se han ganado algunas batallas, los resultados aún continúan siendo muy magros, señal que no han funcionado bien ni nuestros enfoques ni nuestras estrategias.
¿Qué hacer? ¿Cómo cambiar este estado de cosas?
Es muy probable que las soluciones puedan darse con mayor facilidad, si cambiamos en forma radical nuestra actual estructura sociofinanciera de convivencia, y esta modificación, y este cambio salvador, bien podría ser lo oportunamente propuesto por Agustí Chalaux de Subirà: Sustitución del actual dinero innominado por dinero telemático y escritural.



Publicado por Desconocido @ 13:46
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